En un partido en el que la táctica dejó paso a las emociones, los errores terminaron condenando al conjunto leonés en los momentos decisivos. Desde el inicio se percibía la tensión tanto en el ambiente como sobre la pista, en un arranque intenso y vibrante. El Recoletas Atlético Valladolid tomó la primera ventaja (4-5), aunque el ABANCA Ademar reaccionó rápidamente. El marcador se movió durante toda la primera mitad en diferencias mínimas, de uno o dos goles, anticipando que el desenlace llegaría en los últimos minutos.

El meta ademarista, Álvaro Pérez, fue sustituido en el minuto 17 tras firmar una única parada hasta ese momento. Pese a ello, el equipo local consiguió mantenerse en el partido y alcanzó el descanso con un 14-14 que, por lo visto sobre la pista, parecía el resultado más justo, aunque con cierta polémica arbitral en acciones señaladas como decisivas.
La segunda parte comenzó con posesión para el Ademar, aunque los leoneses no lograron aprovecharla para ponerse por delante. La tensión no disminuyó; al contrario, fue creciendo con el paso de los minutos. Los errores comenzaron a imponerse al juego. El Valladolid llegó a disponer de una ventaja de tres goles, mientras que el Ademar alcanzó una renta de cuatro tantos, pero ninguno fue capaz de sostenerla. Los parciales iban neutralizando cualquier intento de ruptura.
Más errores en ataque que aciertos defensivos y pocas intervenciones de los porteros llevaron el encuentro a un final de auténtico infarto. Y ahí volvió a aparecer uno de los problemas recurrentes de esta temporada: la gestión de los finales igualados. Con balón para cerrar el partido, una falta en ataque señalada a Javi Miñambres terminó dando una última posesión al Valladolid, que aprovechó Rares Fodorean para marcar sobre la bocina y sellar el 27-28 definitivo.
Una derrota que duele especialmente porque el Ademar volvió a tener el partido en su mano y lo dejó escapar ante su máximo rival, que además le supera en la clasificación.
Tampoco ayudó la falta de eficacia desde los siete metros. El conjunto leonés falló hasta cuatro lanzamientos, por medio de Gonzalo Pérez Arce (dos), Rodrigo Pérez Arce y Patryck Wasiak, demasiado peaje para un partido de esta exigencia. Los nervios propios del derbi y varios errores propios acabaron castigando a un equipo que nunca dejó de competir, pero que volvió a quedarse sin premio.
Hoy cuesta señalar nombres propios en una derrota tan dolorosa, aunque dentro del mal sabor de boca destacaron Rodrigo Benites, Rodrigo Pérez Arce y Álex Lodos.
Antes del inicio del encuentro también hubo espacio para la emoción. El club rindió homenaje a los jugadores que no continuarán la próxima temporada: Saeid Barkhordari, Darío Sanz, Adri Fernández, Rodrigo Pérez Arce, Sergio Sánchez y Samu Saiz. Aunque, viendo el momento que atraviesa la entidad, no sería extraño que el verano todavía deje más movimientos. En el capítulo de incorporaciones, más allá de las dos ya confirmadas, el escenario sigue abierto.
Estadísticas del partido disponibles en la web de ASOBAL
