La prueba se celebrará el 13 de septiembre y destinará toda su recaudación a la investigación de la ELA a través de Fundela
El deporte leonés volverá a demostrar que también puede cambiar vidas. El próximo 13 de septiembre, Antimio de Arriba acogerá el III Trail Solidario Antimio con la ELA, una cita que en apenas tres ediciones se ha convertido en una de las pruebas solidarias de referencia de la provincia.

Pero este año la carrera tendrá un significado muy especial. Será la primera edición que se dispute sin Urbano González Escapa, el alma de este proyecto y la persona que impulsó una iniciativa nacida para apoyar la investigación de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Su recuerdo estará muy presente durante toda la jornada y cada paso de los participantes servirá para mantener vivo el legado que dejó.
La recaudación obtenida con las inscripciones volverá a destinarse íntegramente a Fundela (Fundación Española para el Fomento de la Investigación de la ELA), reafirmando el compromiso de una prueba en la que el objetivo deportivo pasa a un segundo plano frente al valor solidario.
Un recorrido para todos
La organización ha diseñado un programa pensado para que cualquier persona pueda formar parte de esta jornada, independientemente de su condición física.
La prueba contará con un Trail de 12,8 kilómetros, otro recorrido de 6,4 kilómetros, una Marcha Nórdica, una Marcha Popular, la ya tradicional Carrera Solidaria de Bomberos y la Marcha Protagonista Antimio con la ELA, destinada especialmente a personas afectadas por la enfermedad, familiares y acompañantes.
Además, quienes no puedan participar de forma presencial tendrán la posibilidad de colaborar mediante el Dorsal Solidario, una fórmula que permite contribuir con la investigación sin necesidad de tomar la salida.
Mucho más que una carrera
En solo dos ediciones, la Trail Solidaria de Antimio ha demostrado que el deporte puede convertirse en una poderosa herramienta de concienciación y solidaridad. La implicación de vecinos, voluntarios, corredores y patrocinadores ha permitido que la prueba crezca año tras año, convirtiéndose en un ejemplo de cómo una pequeña localidad puede movilizar a toda una provincia por una gran causa.
En esta ocasión, además, cada kilómetro tendrá un componente emocional añadido. La carrera rendirá homenaje a Urbano González Escapa, cuya ilusión hizo posible que este proyecto echara a andar y que hoy continúe creciendo.
Porque el mejor homenaje que puede recibir quien soñó con esta prueba es verla llena de corredores, familias y solidaridad. El próximo 13 de septiembre, Antimio volverá a correr por la investigación, por las personas que conviven con la ELA y por el legado de Urbano. Un legado que seguirá avanzando mientras haya alguien dispuesto a ponerse unas zapatillas y tomar la salida.
