El Abanca Ademar regresa este sábado (18:00h) al Palacio de los Deportes Urbano González Escapa con el reto de trasladar a la Liga ASOBAL la mejor versión que mostró en Europa. La victoria del martes ante el Kadetten Schaffhausen (30–27), la más completa del curso a nivel competitivo, ha devuelto confianza y energía a un equipo que, sin embargo, arrastra un borrón reciente en la competición doméstica: el empate ante el colista Guadalajara en la última jornada.

El duelo ante Torrelavega se presenta, por tanto, como una prueba de madurez para los de Dani Gordo, obligados a confirmar su reacción y evitar un nuevo tropiezo que les impida engancharse a la zona noble de la clasificación.
Torrelavega llega en modo rodillo
El conjunto cántabro aterriza en León como tercer clasificado y en una de las mejores rachas del campeonato. Ha ganado sus últimos tres partidos —Puente Genil, Caserío Ciudad Real y Bidasoa— con autoridad, encontrando regularidad en su juego y un enorme caudal ofensivo.
En sus dos últimos encuentros, Torrelavega ha firmado 37 y 32 goles, un aviso claro de que el Ademar necesitará un nivel defensivo muy alto para contener su ritmo.
Ambiente de partido grande
Torrelavega llega en dinámica ascendente y con confianza plena. El Ademar, con necesidad de confirmar sensaciones y con el impulso moral del martes. Sobre el parqué, dos de los equipos que mejor ritmo imprimen a los partidos en esta ASOBAL.
Este sábado, el Palacio quiere volver a ser ruido, energía y puntos.
Y el Ademar, volver a ser fiable en casa.
