La Eragudina volverá a ser este sábado el epicentro de la ilusión maragata. El Atlético Astorga inicia una nueva etapa en Segunda RFEF, categoría a la que regresa tras lograr el ascenso la pasada temporada en un curso inolvidable. Y lo hace en casa, con su gente, recibiendo al Real Ávila a partir de las 18:00 horas, un viejo conocido de tantas batallas en Tercera RFEF.

El equipo de Lago afronta el reto con la humildad que marca el objetivo prioritario: asegurar la permanencia y consolidarse en la categoría. La directiva, el cuerpo técnico y los jugadores saben que la clave pasa por hacerse fuertes en casa. La Eragudina tiene que ser un fortín, el escenario donde cimentar una temporada que se presenta exigente pero ilusionante.
La plantilla mantiene buena parte del bloque que logró el ascenso, al que se han sumado refuerzos que aportan experiencia, hambre y compromiso. Una mezcla necesaria para competir en una categoría donde cada punto será oro.
El partido frente al Ávila, rival de sobra conocido, servirá para medir el nivel de un equipo que llega con ganas de empezar con buen pie y de regalar a su afición los primeros puntos de la temporada.
La ciudad de Astorga respira ilusión, consciente de que cada jornada será una batalla en un escenario más exigente, pero también orgullosa de ver a su equipo de nuevo en el fútbol nacional.
