El Mipelletymas BF León superó lesiones, dudas y momentos límite para culminar una temporada histórica con el ascenso a la LF Challenge
Hay ascensos que se consiguen por presupuesto. Otros por plantilla. Algunos por experiencia. El del Mipelletymas BF León ha sido el ascenso de la fe, del trabajo diario y de la capacidad de resistir cuando todo parecía ponerse en contra.

La victoria final ante el ESCO Grupo Femenino Alcorcón certificó el regreso del baloncesto femenino leonés a la segunda categoría nacional, la LF Challenge, pero la historia de este éxito comenzó muchos meses antes, cuando el equipo de Rafa González tuvo que aprender a competir contra los rivales y también contra las adversidades.
Una temporada marcada por las lesiones
El BF León había construido una plantilla para pelear por objetivos ambiciosos, pero el curso dio un giro inesperado con el problema de salud de Sabela, una de las jugadoras llamadas a marcar diferencias. Poco después llegó otro golpe durísimo con la lesión de María Álvarez, dejando al equipo sin su base titular para afrontar la segunda mitad de la temporada.
Cuando parecía que las malas noticias no podían acumularse más, también llegaron los problemas físicos de Lucía Rodríguez y Katiana Benítez, dos jugadoras clave que se perdieron el tramo final de la fase regular.
Muchos equipos habrían bajado los brazos. El BF León hizo exactamente lo contrario.
La respuesta de un vestuario campeón
Ahí apareció el verdadero valor de este equipo. Jugadoras que asumieron más responsabilidades, canteranas que dieron un paso adelante y un grupo que nunca perdió la convicción de que podía competir contra cualquiera.
Nombres como Fatu Dembelé, Paula Vaquera, Daniela Díez, Naroa Martínez, Julia Martínez, Angélica Martín, Mar Ferreras, María Mansilla, Jennifer Giganto o la capitana Lucía García, sostuvieron al equipo en los momentos más delicados, mientras las jóvenes de la cantera respondían cada vez que Rafa González las necesitó.
El resultado fue una fase regular sobresaliente que permitió al equipo clasificarse para los playoffs de ascenso y llegar a las eliminatorias con la ilusión intacta.
El regreso de las líderes
El destino guardaba un premio para los más pacientes.
Cuando comenzó la fase decisiva reaparecieron dos de las jugadoras más determinantes del equipo: Lucía Rodríguez y Katiana Benítez.
Su regreso no solo aportó calidad sobre la pista. También devolvió confianza a un grupo que sabía que llegaba el momento de jugarse toda la temporada.
Un playoff para la historia
El camino hacia el ascenso fue tan brillante como exigente.
El BF León eliminó al Claret Benimaclet, superó con autoridad al GEiEG Pacisa y alcanzó una final frente a un Alcorcón que llegaba lanzado tras eliminar al Ibaizabal.
En León, las de Rafa González dieron un golpe casi definitivo con un espectacular 76-57 que parecía encarrilar la eliminatoria.
Pero el ascenso todavía tenía reservada una última prueba.
El día que el equipo demostró de qué estaba hecho
La vuelta en Alcorcón fue un ejercicio de supervivencia.
Las madrileñas llegaron a neutralizar prácticamente toda la ventaja conseguida en la ida. Durante muchos minutos el ascenso estuvo en el aire. El marcador llegó a reflejar un peligroso 71-52 que igualaba la eliminatoria.
Y entonces apareció el carácter.
El BF León resistió cuando más sufría, encontró una acción defensiva decisiva, robó un balón fundamental y consiguió los puntos necesarios para proteger la renta acumulada en León.
No ganó el partido. Ganó algo mucho más importante.
Ganó el ascenso.
El regreso del baloncesto femenino leonés a la élite
El pitido final en Alcorcón puso fin a años de trabajo silencioso.
León volverá a tener representación en la LF Challenge, la antesala de la Liga Femenina Endesa. Una categoría que devolverá al baloncesto femenino de la ciudad a un escenario nacional de primer nivel.
Lo hará gracias a un equipo que nunca dejó de creer. Gracias a un club que apostó por la continuidad y el trabajo. Y gracias a un grupo de jugadoras que convirtió una temporada llena de obstáculos en la más importante de la historia reciente del baloncesto femenino leonés.
Porque este ascenso no se explica solo por los resultados. Se explica por la capacidad de levantarse cada vez que algo salió mal.Y precisamente por eso, el ascenso del BF León tiene un valor especial. Es el ascenso de la fe. El ascenso de la resistencia. El ascenso de un equipo que se negó a rendirse.
