Los leoneses superan al Villa de Aranda y levantan el título autonómico en Astorga
El Abanca Ademar León cerró el fin de semana perfecto en Astorga levantando la Copa Castilla y León tras imponerse al Villa de Aranda por 37-30 en una final que exigió paciencia, oficio y un último arreón definitivo para romper el partido.

El inicio fue prometedor para los leoneses. Intensos en defensa y acertados en ataque, los de Dani Gordo marcaron territorio con un rápido 6-3 que obligó al Villa de Aranda a reaccionar. El conjunto arandino supo rehacerse, ajustó su juego y devolvió el parcial hasta equilibrar el marcador (9-9), lo que llevó al técnico ademarista a detener el encuentro en el minuto 12 para frenar la inercia.
A partir de ahí, la final entró en una fase de máxima igualdad. Ninguno de los dos equipos lograba despegarse y el partido avanzaba con alternancias constantes, hasta que en los últimos cinco minutos del primer tiempo el Ademar supo castigar varios errores visitantes para marcharse al descanso con una ligera ventaja (18-16) que dejaba todo abierto.
La segunda parte arrancó con un guion similar. El Ademar volvió a salir con energía, pero el Villa de Aranda sostuvo el pulso hasta el minuto 9, cuando el 24-20 obligó al técnico arandino a pedir tiempo muerto. Aun así, las sensaciones no terminaban de ser del todo cómodas para los leoneses, que veían cómo su rival se mantenía con vida.
Fue entonces cuando Dani Gordo volvió a intervenir desde el banquillo. En el minuto 19, con 31-26 en el marcador, el entrenador leonés paró el partido para ajustar detalles y cerrar definitivamente la final. La respuesta fue inmediata. El Ademar dio un paso adelante, endureció su defensa y encontró mayor fluidez ofensiva para estirar la renta hasta un contundente 37-30 que ya no tuvo réplica.
En lo individual, Gonzalo Pérez Arce fue elegido mejor jugador de la final, liderando al equipo en los momentos clave. También volvió a destacar Raúl García Llamazares, que completó prácticamente todo el encuentro en el extremo, con minutos finales para Lucas San José, que volvió a ver puerta desde los siete metros, confirmando que otro canterano empieza a asomar con fuerza. Mención especial también para Samu Saiz, muy sólido tanto en defensa como en ataque.

La nota amarga de la final la puso la lesión de Rodrigo Pérez Arce, que tuvo que abandonar la pista por problemas en su rodilla derecha y no pudo levantar el trofeo como capitán. En su lugar, fue Adri Fernández quien alzó la Copa, símbolo de un triunfo colectivo que devuelve el título autonómico al Ademar y refuerza las sensaciones de cara a lo que viene.
